Cuando aterrizó en la plaza Ugo escuchó gritos y aplausos, sentía que lo acariciaban... lo único que atinó a decir es "Ya volví" y luego escuchó que Adara decía "¿Qué les parece si lo dejamos descansar un poco? Seguramente hizo un viaje muy largo". Inmediatamente estaban en su casa.

Se miraron un rato largo, Adara se levantó para calentar la pava para el mate y con un hilo de voz Ugo dijo "Necesitaba irme" y ahí nomás le empezó a contar a Adara porqué se había ido. Le contó acerca de cómo el pasaje de un Cayrelarai cerca de la Tierra afecta sus imanes y que los dragones sienten la instintiva, insoportable, ingobernable necesidad de buscar refugio bajo tierra.

Ugo se dirigió a la cueva donde había nacido, allá lejos, en lo más alto del Negoiu (una de las cimas más altas de los Cárpatos). Allí fue donde, con fuerza y determinación rompió la dura cáscara del único huevo que había puesto Astrydh (perteneciente al linaje de Nídhöggr) junto con su compañero Hiari Ryu (perteneciente al linaje de Seiryü). En esa cueva que lo vió nacer, esperaba encontrarse solo, pero para su sorpresa habían dos dragones más: una de la estirpe de Seiryü y el otro del linaje de Nídhöggr.

Adara lo miraba atónita, ¡nunca había sabido nada acerca de la historia de Ugo! De estos linajes ella no tenía idea (pero tomó nota para preguntar después, no pensó oportuno interrumpir a su amigo que ahora necesitaba ser escuchado). El relato de Ugo era algo confuso, iba desde sus recuerdos de infancia a los momentos vividos con Nailaridth y Akira Ryu (sus ocasionales compañeros de refugio) hasta que se puso a lagrimear y lanzar pequeñas volutas de humo.

Adara fue a buscar unos pañuelos y el matafuegos, volvió a acercarse a su amigo y le alcanzó un mate.

Ugo había pasado un mes encerrado en esa cueva junto con Nailaridth y Akira Ryu. Ninguno de los 3 había vivido una situación como esta (¡claro, si el último Cayrelarai había pasado hacía 65 millones de años!) y entre lo novedoso de la situación y el ayuno empezaron a vivir emociones intensas, "Nunca había sentido una angustia tan grande", dijo en voz alta, como mirando al horizonte.

Ugo, durante ese tiempo de encierro tenía enfrente a dos dragones tan diferentes que vivían peleándose, por momentos de maneras muy violentas (eso a Ugo lo asustaba y no comprendía porque) Con el correr de los días, Ugo se dio cuenta que cada dragón se parecía, sospechosamente,a una parte de sí mismo. Y empezó a observar con mayor atención las peleas que tenían sus compañeros de refugio.

En seguida empezó a recordar las diferencias de carácter que tenían sus padres. Y recordó que el linaje de Seiryü era muy emocional a pesar de su imagen de frialdad. A veces parecen desbordar y, cuando a su papá le pasaba esto, solía irse unos días. Y luego volvía con muchas historias de sirenas, ondinas, wallanos y ninfas. Así que Ugo suponía que iba a calmarse al mar, siguiendo los cursos de agua hasta llegar al Mar Muerto.

En cambio Astrydh, su madre, era una fiel representante del linaje Nídhöggr. Segura al andar, parecía no inmutarse ante las múltiples realidades que le mostraba el mundo. Como si estuviera más allá de cuestiones mundanas.

Ugo se sintió muy angustiado, lo desbordaba esa sensación de sentirse, por primera vez en su vida, dividido. A medida que su angustia crecía las peleas entre los demás dragones iba apaciguándose. Es que si 3 dragones pasan mucho tiempo juntos, al cabo de 1 semana 2 dias y 3 horas exactamente empiezan a sincronizarse y sus sentimientos, pensamientos y acciones empiezan a converger hacia el comportamiento del dragón con mayor fuerza. Así un día, empezaron a tejer un telar colectivo en donde pudieron plasmar sincronizadamente todo lo que les estaba pasando.

Adara no podía creer lo que estaba escuchando, ¡Un mundo mágico se abría para ella!

Cayrelarai ya pasó y los 3 dragones se separaron llevándose una parte del tapiz. Seguramente se encontrarán en el futuro, mientras tanto, quedaron en seguir en contacto por el Facebook de seres mágicos.


Nídhöggr: En la mitología nórdica, es un dragón hembra que vive en el Niflheim (el inframundo) donde crece una de las raíces del árbol Yggdrasil, la cual roe sin cesar hasta que venga el Ragnarök y todo se destruya. Luego de la regeneración Nídhöggr atormentará a las almas humanas que hayan quedado en el Niflheim.
Seiryü: Dragón de color azul, en la mitología japonesa, que forma parte de los cuatro monstruos divinos. Es representante de uno de los puntos cardinales, el este. Simboliza también el elemento agua.

Fuente de la imagen de dragones luchando: http://www.fondosgratis.mx/items/fantasia/dibujos/5046_lucha-de-dragones/full/1/

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