Una idea que me gusta mucho es la de desaprender. Y desaprendo cada vez que suelto algún conocimiento que ya no necesito, cuando libero algún pensamiento y/o sentimiento que me enseñaron a tener de niña y que no se adapta a las situaciones de hoy.

Es que repetir una manera de pensar una y otra vez aniquila la posibilidad de que surja lo nuevo. Claro que no estoy siendo nada original, pero lo que más me interesa de este proceso de desaprender es que involucra no sólo el aspecto cognitivo sino también el emocional y corporal (Contreras, Manuel - 2006) algo que a los adultos nos renueva y permite aprendizajes transformadores.

"Aprender a desaprender es dejar de hacer lo mismo de la misma manera", descubrir formas novedosas de resolver una situación. De esta manera no sólo llegamos a resultados inesperados sino también nos reconocemos como productoras y productores de conocimientos


¿Qué tiene que ver esto con el tejido?

Personalmente parto de la idea de que tejer es organizar el pensamiento, la estética, el tiempo. Es estar aquí y ahora. Desde ese "estar presente" podemos prestar atención al proceso de tejer, podemos ser concientes de qué estamos haciendo.

Al momento de tejer podemos seguir las indicaciones de un patrón y ya, o intentar comprenderlo. El resultado puede ser el mismo, pero el proceso no. Comprender es un primer paso para apropiarnos de una ténica o puntos nuevos y luego recrearlos.

Al incorporar lo nuevo se modifica en algo nuestra forma de tejer. Si hacemos conciente este proceso podemos empezar a ver cómo surgen nuevas ideas, incluso la estética de nuestras piezas pueden llegar a cambiar un poco (de acuerdo con la técnica que hayamos incorporado). Pero si pretendemos mantener lo aprendido como si fuese un dogma, los nuevos aprendizajes no podrá formar parte de nuestro perfil de tejedoras/es.

En las clases y talleres grupales veo cómo quienes participan aprenden, recrean y ayudan a otros/as a mejorar en sus técnicas. Compartimos también ideas y maneras de resolver dificultades que pudieron haberse presentado. Cada vez se animan a más y llega un momento en que están seguras/os de que pueden aprender casi cualquier cosa. Esa sensación nos potencia porque nos sabemos capaces de transformarnos mediante el aprendizaje y la acción.

¡Desaprender es el mejor botox!

Fuentes consultadas:
Contreras, Manuel: Aprender a desaprender en la búsqueda de un aprendizaje transformativo. Apuntes sobre la capacitación de gerentes sociales.
Aprender, desaprender y reaprender - Universidad Galileo (Guatemala)

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