No soy una experta en actividad física, no soy deportóloga ni kiniesióloga, pero sé que es necesario mantener mi cuerpo en el mejor estado que pueda. Para cuidar mi cuerpo al tejer no sólo presto atención al estado de mis manos o la postura de mi columna, sino que hago alguna actividad física. Ahora estoy pasando por una etapa de caminatas (confieso que no tan largas como quisiera) y sesiones cortas -pero frecuentes- de abdominales.

Quienes nos apasionamos por el tejido tendemos a pasar mucho tiempo sentados, y si a ello le sumamos las horas que pasamos quietos en una oficina, bueno, el cuerpo "pasa factura". Practicar una actividad física aeróbica (caminar, correr, nadar, andar en bicicleta, bailar) es bueno para el corazón porque nos ayuda a bajar los triglicéridos, el colesterol y estabilizar la presión arterial. Al mantenernos activos controlamos nuestro peso (incluso con un plan de entrenamiento y dieta podemos adelgazar si lo necesitamos), nos conservamos ágiles, fortalecemos nuestros músculos y mejora nuestro humor.

Sí, hacer ejercicio es bueno para el cerebro y el espíritu.

Cuando salgo a caminar me gusta hacer conciente que mis piernas tienen la fuerza suficiente para llevarme a donde yo quiero ir. De a poco la espalda se va relajando, mientras balanceo mis brazos y el calor que me inunda me recuerda a las infantiles mejillas rojas de tanto correr en el parque.

Cuando camino puedo poner las cosas en perspectiva. Se me ocurren ideas para algún problema que quiero solucionar... Despues de todo Friedrich Nietzsche sostenía que "estamos acostumbrados a pensar al aire libre, caminando, saltando, subiendo, bailando", y si él formuló su obra con los pensamientos surgidos de los paseos al aire libre, nosotr@s bien podemos ordenar nuestras propias ideas y tener estallidos de inspiración.

Finalmente completo la caminata con una visita a la estación saludable, que hay en la plaza del barrio, en donde ejercito piernas, glúteos, abdomen, brazos y espalda porque me interesa prestar especial atención a mi columna y me enseñaron que una buena forma de cuidarla es fortalecer los músculos que la sostienen.

Al finalizar me estiro y, así renovada, vuelvo a mi casa para seguir el día con más energía.

Algunos tips que tengo en cuenta:

  • Elegí una actividad que me produce placer. Una época intenté salir a correr, me cansaba, me ponía de mal humor y me frustraba porque pensaba que yo no era constante... sólo se trataba de una mala elección.
  • Elegí el mejor horario según mi rutina de vida (hay épocas del año en que me conviene salir a caminar temprano, otras me resulta mejor salir a la tardecita).
  • Uso ropa y calzado cómodos.
  • Como salgo a caminar al aire libre llevo las cosas que necesito en una pequeña bandolera o, mejor, una riñonera.
  • Tomo conciencia de mis movimientos. Los movimientos son relajados.
  • Presto atención a mi respiración.
  • Me hidrato bien.
  • Como lo más sano que puedo (en mi caso soy vegetariana).

 Para leer un poco más:

Caminar es uno de los ejercicios más simples y sencillos.

La magia de caminar:

La filosofía de caminar:

La foto illustra el artículo Veganismo y running son compatibles.

Templates by BIGtheme NET